Cuando recorro las calles de mi ciudad, es cuando me siento tiempo.
Un tiempo que vaga a la deriva.
Un tiempo de crisis y utopías.
Si el 17 de Octubre de 1945, fue el momento que se partió en dos a la historia argentina. En palabras de Raúl Scalabrini Ortíz, al momento de mirar el mar de rostros curtidos y manos gordas, que se dirigían a Plaza de Mayo: “El despertar del subsuelo de la patria sublevada…”
Con seguridad las manos pinceladas, y gruesas, del Gran Ricardo Carpani fijaron el camino para un mural de cuerpos de piedra y sudor…
El camino empedrado de un sistema que no deja la felicidad compartida genera desigualdades. Y en pleno siglo XXI nace “una guerra de guerrillas” en el medio de las rutas argentinas:
Cuando Luis Ignacio “Lula” Da Silvaseñalaba -en época de campaña a la primera de sus presidencias- que “La tercera guerra mundial había estallado, y en lugar de bombas de neutrones, caían empréstitos del Banco Mundial o el FMI, provocando la muerte de niños desnutridos como soldados”, no se equivocaba.
Si estuviéramos en los siglos que antecedieron a Cristo, con seguridad ellos serían la avanzada de las guerras colonizadoras.
Si estuviéramos en el mayo francés del 68, con seguridad ellos serían los estudiantes y obreros, en las barricadas, pidiendo “la imaginación al poder”.
Si estuviéramos en la Cuba de Batista, con seguridad serían los barbados que bajaron de Sierra Maestra con Fidel y el Che.
El sistema que excluye a los que sobran, por no existir más las relaciones capitalistas que expuso Marx en su manifiesto “El Capital”,ahora se asienta en la Globalización y en un neo-capitalismo sin división internacional del trabajo.
Las puebladas de CutralCó de los años 96 y 97, fueron la síntesis más acabada de esta realidad: “Los excluidos de la empresa estatal YPF (empresa estatal de hidrocarburos privatizada por Carlos Menem en su gobierno), solicitaban a base de un corte de la ruta principal nacional (Ruta 22), su inclusión al sistema que lo había eliminado”.
Así nacieron los “subsidios por desocupación” (una limosna -en negro- del Estado como subsistencia económica) y el arquetipo que se conoció mundialmente como PIQUETEROS…
El método había dado resultado: Un corte que impide el libre tránsito a conciudadanos, que presionan junto a los demandantes al Gobierno, que está en la disyuntiva de reprimir o no la protesta social…
El sistema demócrata representativo muestra su cara descubierta y vacilante: No se puede anticipar a la conflictividad social porque la solución de la misma es la eliminación de aquellos que sobran y no pueden ser incorporados. Entonces cuando el tranquilizante de los subsidios no puede llegar a tiempo, se hace imprescindible la “represión policíaca”.
Si la guerra tradicional (de alta y baja intensidad) sigue teniendo escenarios en Medio Oriente o Latinoamérica, y el Imperio (Nueva Roma) el mismo comportamiento: La mentira y la búsqueda del recurso natural (que le falta y necesita) en los países soberanos. Con seguridad, la reacción será siempre la misma: la búsqueda de una independencia como país en un sistema, que en este siglo XXI, eliminó la “división internacional del trabajo” y “El Capital” de Marx lo convirtió en un comic barroco.
La sumatoria de cortes de ruta en toda la geografía mundial, como puntos negros en el mapa de la exclusión neo-capitalista, nos abre el interrogante más profundo aún:
¿Si la democracia representativa no sirve como respuesta a la Globalización imperante, y vivimos una guerra mundial con más bajas que la sumatoria de las últimas dos en el siglo XX, como podremos vivir con excluidos que no pueden ni siquiera vivir de las sobras de los incluidos?
Todavía escucho a los muchachos de “La Bersuit Vergarabat”, y “se viene el estallido” entre el empedrado de las calles de mi ciudad.
Un tiempo que se colaba entre las desdichas de “papeles y cacerolas” al compás de “neumáticos que escupían fuego y humo”, mientras nuestros rostros se vestían de negro como la crisis.
Soñar con la utopía de colores como el arco iris era besar las ganas de los desafortunados del sistema.
Un año inolvidable para Argentina…que sigue empecinada en colarse por el empedrado de mis calles…
Esta entrada fue publicada el Diciembre 19, 2008 a las 12:44 am y archivada bajo General . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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